Author: Angélica
•8:20 p. m.

El único sueño de abril: un hombre de piel negra y labios carnosos estudiaba conmigo en la universidad; yo nos veía leer, nos veía caminar por las calles del centro buscando gente, amigos, buscando salas de cine que nunca encontrábamos, nos veía mirarnos cómplicemente al sentarnos en la misma aula, tejiendo esa afinidad de los que se gustan sin decirlo y sin pensarlo seriamente.

Se suponía invierno en Santiago de Chile y la lluvia se dejaba caer con leveza, mientras yo buscaba a mi amigo por la tarde, con una bolsa de pan en una mano y un paraguas en la otra. La imagen tenía cierto grado de confusión porque daba la impresión que él estaba extraviado, o que este país no era ya el mismo. En algún momento entraba a una tiendita pintoresca, donde vendían inciensos y se escuchaba el canto devoto del Maha-mantra Hare Krishna. Yo seguía un pasillo, guiada por la música, y veía mujeres bailar tras cortinas de incienso interminable.

Mi amigo, el negrito, no estaba allí y yo regresaba a la universidad, aunque era de noche. Estaba enojada y había perdido el paraguas. Me sentaba a esperarlo en una banca azul de Sherwood, el lugar donde solíamos descansar con los compañeros. Lo veía venir empapado hacia mí, mirándome con expresión burlona. Subíamos a la sala de clases del tercer piso, tomados de la mano.

En la sala, había gente comiendo sopaipillas y nosotros pedíamos algunas mientras la hora discurría sin clases y sin profesor. A la salida, yo lo abrazaba y nos besábamos románticamente bajo la lluvia. El momento era interrumpido por un celular, el suyo, que caía al suelo cuando intentaba contestarlo. La última imagen con que desperté fue esa: un aparato telefónico en un charco de agua, desarmado e inútil.
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1 comentarios:

On 9:31 a. m., abril 15, 2009 , José Ángel Corona dijo...

Interesante, interesante -gesto con mano en la barbilla, mirada perdida o muy concentrada, y un movimiento cabezeante como quien analiza la cosa- Me gustaría leer más sueños (con tiempo)

A ver, recomiendame unos! Tú sabes que me gustan las cosas raras.

Nos vemos!