•9:14 p. m.
Brevemente: sueño fugaz de madrugada, en el bus hacia Rancagua. Siete y veinticinco am y yo pestañeando.
Me sumerjo en el dichoso túnel que da pie a la carretera 5 sur y no salgo más. La oscuridad es infinita y no me asusta, porque de pronto veo a la luna redonda arriba de mi cabeza y sobreentiendo que el túnel es hacia dentro.
No llego nunca al Hospital Regional. No llego nunca a ciudad alguna.
Todo el sueño se resume en una bicicleta que cruza la noche infinita, camino hacia ninguna parte. Las bifurcaciones son parte del viaje, los ojos negros de la mujer (yo) que pedalea, la neblina fría de la mattina que se acerca.
Me sumerjo en el dichoso túnel que da pie a la carretera 5 sur y no salgo más. La oscuridad es infinita y no me asusta, porque de pronto veo a la luna redonda arriba de mi cabeza y sobreentiendo que el túnel es hacia dentro.
No llego nunca al Hospital Regional. No llego nunca a ciudad alguna.
Todo el sueño se resume en una bicicleta que cruza la noche infinita, camino hacia ninguna parte. Las bifurcaciones son parte del viaje, los ojos negros de la mujer (yo) que pedalea, la neblina fría de la mattina que se acerca.

3 comentarios:
Casi casi, un poema; sólo que tal vez más lindo.
Gracias.
Me encantan los sueños, y hace ya rato que estoy leyendo tu blog compenetradísima. Yo también subo sueños a mi blog de la Diosa-Infanta. También hay poesía. Me gustaría compartir mis sueños con vos.
Saludos!